Κυπριακή Δημοκρατία
Πρεσβεία της Κυπριακής Δημοκρατίας στη Μαδρίτη

relaciones Chipre España


RELACIONES BILATERALES CHIPRE-ESPAÑA

RELACIONES DIPLOMÁTICAS ENTRE LOS DOS PAÍSES
Los dos países establecieron relaciones diplomáticas el 25 de diciembre de 1967, mediante intercambio de Comunicados.

Embajadas en Madrid y Nicosia

Chipre inauguró su Embajada en Madrid en 1992. Anteriormente Chipre cubría España desde su Embajada en París. El primer Embajador de Chipre en España con sede en Madrid, el Sr. Elias Eliades vino a España como Encargado de Negocios en 1992 y fue acreditado como Embajador, el 10 de enero 1994.

España inauguró su Embajada en Nicosia en enero de 2002. Anteriormente España cubría Chipre desde su Embajada en Damasco. El Sr. Ignacio García-Valdecasas fue acreditado el 31 de enero de 2002 como Embajador de España con sede en Nicosia.

Embajadores de España en Chipre desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en
25/12/1967:

No Residentes:
  • D. Manuel Valdés Larrañaga 21/03/1968-17/04/1970 (con Residencia en Beirut)
  • D. Nuño Aguirre de Cárcer y López Desagredo 02/05/1970-13/10/1972 (con Residencia en Damasco)
  • D. Gabriel Mañueco de Lecea 13/10/1972-18/06/1976 (con Residencia en Damasco)
  • D. José Joaquín Zavala y Alcíbar-Jaúregui 18/06/1976-05/06/1978 (con Residencia en Damasco)
  • D. Félix Guillermo Fernández-Shaw y Baldasano 25/08/1978-16/03/1983 (con Residencia en Damasco)
  • D. Felipe de la Morena y Calvet 28/07/1983-26/02/0987 (con Residencia en Damasco)
  • D. Jesús Carlos Riosalido Gambotti 30/04/1987-21/09/1990 (con Residencia en Damasco)
  • D. Gil Armangué Ríus 21/09/1990-30/07/1993 (con Residencia en Damasco)
  • D. Manuel Gómez de Valenzuela 24/01/1994-09/01/1998 (con Residencia en Damasco)
  • D. Mariano García Muñoz 05/06/1998-15/12/2000 (con Residencia en Beirut)

Embajadores Residentes en Nicosia:
  • D. Ignacio García-Valdecasas Fernández 01/02/2002-15/10/2004
  • D. José Manuel Cervera de Góngora 16/10/2004-16/07/2007
  • D. Juan José Urtasun Erro 02/11/2007-2010
  • Dña. Ana María Sálomon Pérez

NIVEL DE RELACIONES
Las relaciones entre los dos países a nivel político son excelentes. La adhesión de Chipre a la Unión Europea, a la cual España fue un ferviente partidario, ha contribuido al estrechamiento de las relaciones entre los dos países.

El hecho de que tanto Chipre como España son dos EstadosMiembros mediterráneos de la Unión Europea, los cuales afrontan a menudo los mismos o similares problemas, puede explicar la razón por la que las posiciones de los dos países en varios problemas internacionales y regionales como en asuntos de la U.E. coinciden.

En cuánto a la cuestión chipriota, España mantenía siempre una posición de principios y respaldaba la solución a la cuestión chipriota en base a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y demás normas del organismo internacional. Durante el período más crítico para Chipre de 1967- 1974 (que culminó con la invasión turca, el 20 de julio de 1974), el español Bibiano Fernández Osorio y Tafall, fue designado como Enviado Especial de dos Secretarios Generales de la ONU (U. Thant y Kurt Waldheim) para Chipre.

Acuerdos Bilaterales
Entre la República de Chipre y España se han firmado los siguientes Acuerdos y Protocolos bilaterales:

1. Intercambio de Comunicados para un Acuerdo para la abolición de los Visados (Nicosia, 11 de diciembre de 1968 – Beirut, 17 de diciembre de 1968).

2. Acuerdo de Cooperación Cultural, Educativa y Científica (Madrid, 16 de julio de 1980).

3. Acuerdo de Transportes Internacionales por Carretera (Madrid, 20 de enero de 1999).

4. Acuerdo de Cooperación entre los dos países para la lucha contra el crimen organizado
(Nicosia, 30 de abril de 2007).

5. Protocolo de Cooperación Reforzada entre los Ministerios de Exteriores de Chipre y España
(Nicosia, 30 de abril de 2007).

6. Memorando de entendimiento entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Reino de España y el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Chipre para permitir el uso de las instalaciones e infraestructura de las Embajadas y los Consulados en terceros países del otro firmante (Madrid, 4 de septiembre de 2008).

Ambos países están en negociaciones para la consecución del Acuerdo para la Evasión de Doble Imposición.

Relaciones históricas entre Chipre y España

Las relaciones entre Chipre y España tienen una larga historia. Hallazgos arqueológicos de la península ibérica, exhibidos hace algunos años en dos exposiciones realizadas en Madrid y Atenas, muestran que comercio entre Chipre y España, como el intercambio de cerámica, metales y ámbar tuvo lugar durante el período arcaico.

No hay fuentes para los períodos históricos subsecuentes, pero los contactos se restablecieron durante las Cruzadas, cuando Chipre se convirtió en Reino latino. Desde finales del s. XIII en adelante, comerciantes de Cataluña comerciaron con Chipre a través de vínculos comerciales que establecieron por el Mediterráneo Oriental. En 1299, ya había un cónsul catalán en Famagusta, el principal puerto comercial de la isla.

Una exportación catalana particularmente interesante de este período era el papel, exportado a Chipre durante el s. XIV desde la ciudad aragonesa de Teruel. Desde el mismo Chipre o desde otros países del Medio Oriente vía Chipre, comerciantes importaron numerosas especias. Desde principios del s. XIV en adelante, estas mercancías de lujo se mandaban a menudo a Cataluña y otros destinos europeos.

Las relaciones entre los dos países no se limitaban, a la esfera comercial. En el s. XIV, se establecieron estrechos vínculos entre las casas reales de Chipre y Aragón. Tras negociaciones que empezaron en 1311, se intercambiaron embajadas, y en 1315 María, la hermana del Rey Enrique II de Chipre, se casó con el Rey Jaime II de Aragón. En 1316, Isabel de Ibelin, una prima del Rey Enrique II, se casó con Fernando, el hijo del Rey Jaime I de Mallorca, mientras en 1317 el Rey Enrique II se casó con Constanza, la hija del Rey Federico de Sicilia, que en la época formaba parte del Mediterráneo Imperio Aragonés.

Estas alianzas nupciales entre Chipre y Aragón continuaron con Hugo IV, cuya hija María se casó con Fernando, hermanastro del Rey Jaime II de Mallorca, en 1337. La más importante de estas bodas fue la del hijo del Rey Hugo, Pedro, y Leonor, la hija del Pedro de Ribargoza, que era el heredero del trono de Aragón. El matrimonio tuvo lugar en 1353 y cinco años más tarde Pedro fue coronado como Rey de Chipre. Leonor de Aragón, ya Reina de Chipre, desempeñó un papel protagonista en la política de Chipre mucho después del fallecimiento del Rey Pedro en 1369 y controló su gobierno hasta 1380, cuando volvió a su patria.

Los catalanes fueron importantes durante los períodos posteriores de la historia de la isla. A principios del s. XV, piratas catalanes usaron Chipre y Rodas como bases para sus incursiones contra Egipto y Siria musulmanas, y centenares de cautivos fueron vendidos en Chipre como esclavos para trabajar en las plantaciones de azúcar de la isla. Dichas incursiones cesaron después de la invasión de Mamelucos en Chipre en 1426, pero el interés español en la isla continuó.

Tras la anexión veneciana de Chipre en 1473, los catalanes tuvieron que abandonar Chipre. No obstante, después de la expulsión de los mismos venecianos de Chipre por los otomanos, quienes conquistaron la isla en 1570 y la ocuparon durante tres siglos, los contactos entre Chipre y España se renovaron y la presencia española se restableció.

Desde el principio del período otomano y hasta mediados del s. XVII, los griegos de Chipre huían a España, la mayor potencia cristiana de Europa en la época, para liberarse del yugo turco.

Arzobispos y otros prelados griegos de Chipre escribieron varias cartas a los Reyes de España, instándoles a que tomaran Chipre y expulsaran a los otomanos. Los Reyes de España contrataron y concedieron pensiones a los chipriotas que sirvieron en la flota española y también usaron viviendas chipriotas en el imperio otomano como medio de espionaje. En ocasiones ayudaron al rescate de chipriotas, capturados por los turcos otomanos y obligados a servir en galeras turcas.

Muchos chipriotas estudiaron en España y en territorios que formaban parte del Imperio español. El becario chipriota más distinguido fue Neófitos Rodinos, quién estudió en la Universidad de Salamanca a principios del s. XVII.

Además de los griegos, los maronitas de Chipre mantuvieron también contactos con España, con la esperanza de la liberación de los otomanos. En 1620, el obispo maronita de Chipre visitó Madrid para persuadir al Rey de mandar tropas para liberar Chipre, así como para obtener su consentimiento para la creación de un colegio religioso maronita en Nápoles o Sicilia, las dos formaban parte del Imperio español. Finalmente, en 1606 los chipriotas se levantaron contra los otomanos con la esperanza de recibir ayuda de España y al año siguiente buques de guerra españoles y toscanos realizaron operaciones navales en la costa chipriota. No obstante estos esfuerzos fracasaron. Esto se debió a la gran distancia entre Chipre y España y a la dificultad de prevenir una recuperación turca de la isla, aunque hubiese tenido éxito la conquista.

Sin embargo el interés español en Chipre continuó y encontró su expresión en el ámbito religioso.

Desde mediados del s. XVIII en adelante, monjes españoles estuvieron presentes en la Casa Franciscana en Nicosia. Con el estallido de la Revolución Francesa en 1789 y la consecuente retirada del apoyo francés a las misiones católicas romanas en el este, las dotaciones españolas de personal llegaron a ser las más destacadas.

A principios del s.XIX, el trigo chipriota empezó a exportarse a la península Ibérica y por 1815, en base a estas exportaciones, se estableció un consulado español en Lárnaca, el principal puerto comercial de Chipre durante el período otomano. Entre las familias que sirvieron en Chipre como cónsules españoles se puede mencionar la de De Nores, una familia chipriota de ascendencia española, cuyo linaje se remonta al período lusitano.

Después de que los otomanos cedieran Chipre a Gran Bretaña en 1878, las relaciones españolas con Chipre fueron más fluidas. A finales del s.XIX, los frailes franciscanos que vivían en Nicosia eran todos españoles y en 1900 se construyó en Nicosia la Iglesia Católica Romana de la Cruz Santa, con fondos donados por la Reina María Cristina, la esposa del Rey Alfonso XII de España.

Un capítulo interesante en las relaciones entre España y Chipre es la participación de voluntarios chipriotas al lado de la República durante la Guerra Civil española de 1936-1939. Eran mayoritariamente inmigrantes de la comunidad chipriota de Bretaña y EE.UU. Casi 80 chipriotas se ofrecieron como voluntarios para servir a las Brigadas Internacionales, convirtiendo a Chipre en el contribuidor más grande, en proporción a su población. Uno de estos voluntarios era Ezekias Papaioannou, el Secretario General del partido comunista AKEL de Chipre, durante casi cuarenta años. Los voluntarios lucharon en la mayoría de los frentes, de Yarama al Ebro. Aproximadamente un tercio de ellos falleció en los enfrentamientos. Los chipriotas fueron particularmente activos en Londres en el desarrollo y el sostén de solidaridad para la República.

RELACIONES CULTURALES

El 24 de julio de 2006 se firmó entre los dos países un Programa de Cooperación Cultural para los años 2006-2009 con el fin de fortalecer las relaciones de los dos países en el campo de la cultura.

Tras la firma del Convenio entre el Instituto Cervantes y la Universidad de Chipre (UCY), el Instituto Cervantes de Nicosia abrió sus puertas el 16 de febrero de 2011.

En la Universidad de Granada, con el apoyo de la República de Chipre, se encuentra la escuela de Estudios Bizantinos, Neohelénicos y Chipriotas dirigido por el profesor y Cónsul Honorario de Chipre en Granada, Moschos Morfakides.




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